Soldado tatuado empala el culo perfecto de su compañero en el cuartel
El soldado Damien, con esos tatuajes que le recorrían los músculos como venas de tinta, no podía dejar de mirar el culo firme de Brandon mientras se cambiaban en el vestuario del cuartel. Cada vez que el otro se agachaba para recoger algo, la polla de Damien se ponía más dura, imaginando cómo sería clavársela hasta el fondo. No aguantó más y lo empujó contra la pared, arrancándole el uniforme con furia, dejando al descubierto ese culo redondo y perfecto que lo volvía loco. Brandon gimió cuando sintió la lengua de Damien lamiendo su agujero, preparándolo para lo que vendría. Sin perder tiempo, Damien le escupió en el culo y le metió la polla de un solo golpe, haciendo que Brandon gritara de placer. Las embestidas eran brutales, cada penetración más profunda que la anterior, mientras Brandon se agarraba a la pared para no caer. Damien lo agarró del pelo y lo obligó a mirarlo mientras lo follaba, disfrutando de ver cómo su polla desaparecía dentro de ese culo apretado. El sonido de la carne chocando llenaba el cuarto, y Brandon no podía evitar gemir cada vez que Damien le daba más fuerte. Cuando ya no pudo aguantar más, Damien sacó la polla y se corrió sobre la espalda de Brandon, marcándolo como suyo. Brandon se derrumbó contra la pared, jadeando, con el culo aún temblando por la follada brutal que acababa de recibir.