Te voy a contar cómo le di por el culo a mi cuñado
Te voy a contar cómo le di por el culo a mi cuñado mientras mi hermana gemela no estaba. "¿No te cansas de mirarme así?" le dije, rozando mi culo redondo contra su polla dura mientras me ajustaba las medias. Sabía que no podía resistirse a mis curvas, a mi culo perfecto, a mis gemidos cuando me penetraba. Me encantaba provocarlo, mandarle fotos de mi coño mojado, rozarme contra él en la cocina hasta que ya no aguantaba. Esa tarde, cuando mi hermana se fue, me aseguré de que me viera vestirme con un tanga negro que apenas cubría mi culo. "¿Te gusta lo que ves?" le pregunté, arqueando la espalda para que viera cómo mi coño brillaba. No dijo nada, pero su polla ya estaba lista, gruesa y palpitante. Me arrodillé y le chupé hasta que sus huevos se pusieron tensos, luego me puse a cuatro patas y le dejé empotrarme de una estocada, sintiendo cómo su verga me llenaba hasta las pelotas. Grité cuando me agarró de las caderas y me embistió más fuerte, mi culo rebotando contra su pelvis. "Dame más duro, putita" me ordenó, y yo obedecí, gimiendo cada vez que su polla rozaba mi punto G. Cuando se corrió, lo hizo dentro de mí, llenándome de leche caliente mientras yo seguía temblando de placer. "¿Te gustó, cuñado?" le pregunté, limpiándome los labios con el dedo. "La próxima vez, quiero que me hagas lo mismo" me susurró, y yo solo sonreí, sabiendo que esto no había terminado.