Vitoria Neves se clava un consolador hasta reventar el culo
Me estaba masturbando con el consolador cuando sentí que mi culo ya no aguantaba más... Sabía que esto estaba mal, que no debería hacerlo, pero el deseo me consumía. Cada vez que me penetraba con ese juguete grueso, mi coño se mojaba sin control. Me encantaba sentir cómo el plástico duro me abría de par en par, estirando mi agujero hasta que casi dolía. Gemía sin parar, mordiendo la almohada para ahogar los gritos, mientras me empotraba contra la cama con movimientos cada vez más salvajes. El consolador entraba y salía de mi culo con un sonido obsceno, y cada embestida me acercaba más al orgasmo. Sabía que esto era pecado, que no debería excitarme tanto, pero no podía parar. Me corría una y otra vez, sintiendo cómo mi cuerpo temblaba de placer mientras el juguete seguía follándome sin piedad. No quería que terminara, pero mi cuerpo ya no podía más...