Alyssa Bounty bailarina milf descubre mi enorme polla anal
El estudio de baile estaba en penumbra con los espejos reflejando las barras y el suelo de madera brillante bajo la luz tenue. Entré y Alyssa Bounty ya estaba allí terminando su rutina con el leotardo ajustado marcando cada curva. Me miró de reojo y se acercó curiosa cuando empecé a desabrocharme el pantalón. Lo que vio la dejó sin palabras por un segundo hasta que su mano se extendió para rodear mi polla gruesa y confirmó que nunca había sentido algo así de grande. Se arrodilló sin dudar y la chupó con ganas mientras su lengua recorría cada vena y sus labios se esforzaban por abrirse más. La levanté contra la barra y le bajé el leotardo para meterle los dedos primero en el coño mojado y luego en el culo apretado que se abría poco a poco. La giré de espaldas y le embestí el culo de golpe sintiendo cómo se tensaba alrededor de mi polla mientras ella gemía y pedía más fuerte. La follé contra el espejo con embestidas que hacían sonar su piel contra la mía y sus tetas rebotando en el reflejo. Cambiamos a cuatro patas sobre la colchoneta y seguí metiéndosela hasta las pelotas mientras ella se tocaba el coño y se corría chorreando. Me montó después cabalgando mi polla con el culo hasta que no aguanté más y le llené el interior. "¿Quién iba a imaginar que una bailarina como tú tragaría tanta polla de una sola vez?"