Becca me desafió a follarla como nunca antes
Becca siempre fue una putita provocadora, pero esa tarde cruzó la línea cuando te retó a darle más duro que su novio. Te sentaste en la cama y la viste arquear su espalda, el coño ya mojado solo con mirarte. '¿Crees que puedes hacerme gemir como él?' te dijo, mordiéndose el labio. Sin pensarlo, la agarraste de las caderas y clavaste tu polla hasta que sus piernas temblaron. Cada embestida la hacía gritar, sintiendo cómo su culo rebotaba contra tus muslos. 'No te corras todavía, puta', le susurraste al oído, sintiendo sus uñas clavarse en tu espalda. Pero Becca no se rendía: se montó encima, cabalgándote con furia, desafiándote a aguantar. La tiraste de nuevo, empotrándola contra el colchón, sintiendo cómo su coño se apretaba alrededor de tu verga. '¿Quién gana ahora, perra?' le preguntaste, golpeando su culo con cada arremetida. Para cuando te corriste dentro de ella, estaba sin aliento, pero con una sonrisa victoriosa, pensando que al menos te había hecho sudar.