Hermanastras follando se celebran el cumpleaños
Esa noche de cumpleaños, todo empezó con miradas cómplices y risitas mientras me ajustaba el vestido corto que sabía le volvería loco a Lucky. Lana no perdía detalle, rozando su pierna contra la mía cada vez que pasaba, hasta que ya no aguanté más y le agarré la polla por encima del pantalón. '¿Qué, hermanastra? ¿No te gusta que te provoque?', susurré mientras Jill se reía, grabando todo con el móvil. El juego subió de nivel cuando me arrodillé frente a él, sacando su verga dura de golpe y metiéndomela entera en la boca sin aviso. Las hermanastras follando se convirtieron en un torbellino de gemidos y piel sudada, con Lucky empotrándome contra el sofá mientras Lana se frotaba el coño mojado contra mi espalda. 'Quiero ver cómo te la clava', gemía Jill, metiendo los dedos en mi culo mientras Lucky me follaba a sacudidas. La habitación olía a sexo y sudor, y cuando Lucky se corrió dentro de mí, sentí cómo Lana se agachaba para lamerme los restos que me escurrían por las piernas. 'La próxima vez, os voy a hacer gritar a las dos', prometí, sabiendo que esto solo era el principio.