Hermanastra follando hermano con ganas de venganza
Shea Blaze no podía creer lo que estaba haciendo, pero el deseo prohibido me quemaba por dentro. Mi hermanastro Wrex Oliver siempre me había mirado con esos ojos que me hacían temblar, y hoy decidí cobrarme esa venganza que tanto anhelaba. Cuando entró a mi habitación, ya tenía el coño mojado solo de pensarlo. Me arrodillé frente a él y saqué esa polla gruesa que tanto había imaginado, chupándola con ganas mientras él gemía. 'Esto está mal', pensé, pero no podía parar. Me levantó y me empotró contra la pared, su polla entrando en mi coño apretado con fuerza. Cambiamos de posición y me puso en cuatro, agarrándome de las caderas mientras me destrozaba el culo con embestidas profundas. Sentía cómo me llenaba entera, cómo cada estocada me hacía gritar de placer. Wrex Oliver no tuvo piedad, me folló como si fuera la última vez, y cuando me corrí, él también lo hizo dentro de mí. Ahora, mientras me limpio, solo pienso en lo prohibido que fue y en lo mucho que quiero repetirlo.