Blackprincess me reta a follarla como nunca en 10 minutos
La habitación estaba oscura, solo la luz tenue de la lámpara iluminaba su cuerpo desnudo sobre la cama, retándome con esa mirada desafiante. Yo ya tenía mi polla dura, listo para demostrarle que no era solo otra puta que se dejaba empotrar. '¿Crees que puedes aguantar lo que te voy a dar?', me dijo, arqueando la espalda y mostrando ese culo perfecto. No me lo pensé dos veces: me acerqué, le agarré las caderas y la penetré de una estocada, haciendo que gimiera fuerte. Sentía su coño mojado apretándome, pero no iba a dejar que me controlara. La embestí más rápido, escuchando cómo su respiración se aceleraba. 'No te corras tan rápido, Pollito', me provocó, pero yo sabía que iba a hacerla gritar. Le di vuelta, la puse de rodillas y le metí la polla hasta las pelotas, sintiendo cómo su culo se ajustaba a mí. Sus gemidos se volvieron más fuertes, y cuando le agarré el pelo para follarla más duro, supe que ya no aguantaba. '¡Sí, así, cabrón!', gritó, y yo le di lo que quería: una corrida que le dejó el coño lleno. '¿Ves? No eras tan dura', le dije, limpiándome la boca con una sonrisa.