Boquete en la iglesia con facial caliente
Arrodillada frente al altar, la agarras del pelo mientras te mira con esos ojos pecadores. Sabes que esto está mal, pero su boca húmeda te espera, lista para tragarse tu verga entera. Te la chupa despacio al principio, saboreando cada centímetro, pero pronto la urgencia la domina. Sus labios se cierran alrededor de tu polla, la lengua girando en la punta mientras gime suavemente. El sonido de sus labios chupando se mezcla con los ecos de la iglesia, haciendo el momento aún más prohibido. Sientes cómo sus manos te aprietan las nalgas, empujándote más adentro de su garganta. No puedes evitar gemir cuando su lengua recorre tu longitud, sus ojos llorosos pero llenos de lujuria. El placer se acumula hasta que ya no puedes aguantar más, y con un gruñido, le llenas la cara de leche. Gotas espesas resbalan por sus labios mientras te mira, sonriendo con complicidad. "¿Ves lo que haces por mí?", susurra mientras se limpia con los dedos, llevándoselos a la boca.