Chica gótica de tetas perfectas y culo de ensueño
El sonido de los tacones de Zoey resonaba en el pasillo mientras Drew la miraba de reojo, conteniendo el deseo que llevaba acumulando días. La tensión entre ellos era insoportable, con miradas robadas y roces casuales que encendían cada nervio. Cuando por fin la puerta se cerró, ya no hubo contención: sus manos se lanzaron a esas tetas monstruosas, apretando la carne firme antes de que la boca de Drew devorara un pezón mientras Zoey gemía, arqueando la espalda. La polla de él ya estaba dura como roca, frotándose contra el culo perfecto de ella, que se retorcía de anticipación. Sin perder tiempo, la tiró sobre la cama, separándole las piernas para hundir la cara en su coño mojado, chupando con fuerza mientras ella agarraba las sábanas y gritaba. Cuando Drew se puso detrás, el primer empujón fue brutal, metiéndosela entera de golpe hasta que sus caderas chocaron, y Zoey chilló al sentirlo rozar el cuello del útero. Las embestidas eran salvajes, cada movimiento sacudiendo esas tetas gigantes que rebotaban con cada golpe, hasta que Drew gruñó y se corrió dentro, llenándola mientras ella apretaba el culo alrededor de su polla, temblando de placer.