Monika Fox le da una mamada rápida y lo deja sin aliento
Monika Fox lo miró con esa sonrisa de puta que sabe que tiene el control. Desde que Alex S se atrevió a decir que podría hacerla gemir más fuerte que cualquier otro, su coño se mojó de anticipación. Me arrodillé frente a él, agarré su polla dura con ambas manos y empecé a chuparla como si fuera mi última comida. Sus gemidos llenaron el aire mientras mis labios apretaban su verga hasta el fondo, sintiendo cómo se hinchaba en mi boca. Alex intentó mantener la compostura, pero cuando le clavé las uñas en el culo y aceleré el ritmo, sus piernas temblaron. '¿Así que crees que puedes manejarme?', le dije con la polla aún en mi boca, antes de tragarla entera de golpe. Sus manos se enredaron en mi pelo largo mientras yo movía la cabeza hacia adelante y atrás, sintiendo cómo su respiración se aceleraba. Cuando noté que estaba a punto de correrse, me detuve, lo miré con los ojos verdes brillantes y le dije: 'Aún no, cariño'. Sus ojos se abrieron de par en par, pero antes de que pudiera protestar, volví a chupar con más fuerza, esta vez usando una mano para masajear sus bolas mientras la otra guiaba su polla hasta mi garganta. Alex no pudo aguantar más y, con un gemido ahogado, se vació en mi boca, su leche caliente llenando mi garganta mientras yo tragaba cada gota. Cuando terminé, me limpié los labios con el dorso de la mano y sonreí al ver su cara de derrota. 'La próxima vez', le dije, 'te haré suplicar'. Alex solo pudo reírse, todavía jadeando, mientras yo me levantaba y me alejaba, sabiendo que lo había dejado con las ganas de más.