Culona adicta al anal desde los 18 con su padrastro
"¿Ves cómo tiembla mi culo? Es porque lleva horas pidiendo tu verga." La culona adicta al anal no podía esperar más, moviendo ese trasero gigante frente a ti desde que llegaste. Sabía que te volverías loco al ver cómo se le marcaban las nalgas bajo ese vestido ajustado, cómo se mordía el labio cada vez que te rozabas contra ella. La provocación fue demasiado: la agarras por esa cintura estrecha y la empujas contra la pared, sintiendo cómo su culo se aprieta contra tu polla ya dura. "Culion, métemela ya," gime mientras se baja los pantalones, dejando al descubierto ese coño mojado y ese culo que parece hecho para recibirla entera. No te haces esperar: la penetras de una estocada, sintiendo cómo su culo se abre para tragársela toda, cómo sus gemidos se vuelven más agudos con cada embestida. La culona adicta al anal arquea la espalda, pidiendo más, más fuerte, hasta que no aguanta y se corre con tu verga enterrada hasta el cuello del útero. "Así me gusta, padrastro, lléname el culo de leche," susurra mientras sientes cómo su cuerpo se estremece con la creampie, dejando ese culo bien abierto y chorreante. "Ahora dime que no quieres más," le desafías, sabiendo que esa puta culona ya está pensando en la próxima vez.