Dos chicos se excitan en la bañera hasta perder el control
El agua tibia resbala por sus cuerpos sudorosos mientras se miran con esa mirada que lo dice todo: no van a salir de ahí hasta saciarse. Llevas semanas notando cómo él se vestía para provocarte, cómo rozaba tu brazo al pasar, cómo te mandaba fotos de su torso mojado después del entrenamiento. Hoy no hay escapatoria: te empuja contra los azulejos y te besa con fuerza, sus manos agarran tu polla dura mientras el agua salpica sus cuerpos. Sientes cómo te chupa el cuello, cómo sus dedos exploran tu culo antes de meterlos sin aviso, haciendo que gimas en su boca. No aguanta más y te gira, te dobla sobre el borde de la bañera y te empala de una estocada, el agua chapotea con cada embestida mientras te agarra de las caderas para hundirse más profundo. Te vas a correr cuando note cómo su polla gruesa te llena por completo, cómo sus gemidos se mezclan con el sonido del agua al chocar contra el suelo. Al terminar, solo queda el rastro de semen en el borde de la bañera y la huella de sus manos en tu piel.