Paja caliente de Escorpiont con su polla tatuada y perforada
El sonido de la ducha corriendo me llegó desde el otro lado de la puerta, y supe que era mi oportunidad. Escorpiont estaba solo en el baño, y yo no podía resistir la tentación de verlo masturbarse. Me acerqué en silencio, con el corazón latiendo fuerte, y me escondí detrás de la cortina de la ducha vecina, donde podía ver su cuerpo sudado y tatuado a través del cristal empañado. Su polla gruesa y perforada brillaba bajo la luz tenue, y sus bolas peludas se movían con cada movimiento de su mano. Escuché el agua caer mientras él gemía en voz baja, sabiendo que alguien podía entrar en cualquier momento. Me mordí el labio para no hacer ruido mientras lo observaba, imaginando cómo se sentiría esa verga dentro de mí. Sus dedos ásperos se deslizaban sobre su piel, y sus muslos tensos se contraían con cada embestida. El vapor llenaba el aire, y el olor a jabón y sudor me excitaba aún más. Sabía que si alguien entraba, nos pillarían, pero no podía parar. Sus gemidos se volvieron más fuertes, y supe que estaba cerca. De repente, escuché pasos en el pasillo, y mi cuerpo se tensó. Escorpiont no se detuvo, pero sus ojos se abrieron de golpe, como si también hubiera escuchado algo. El miedo me recorrió, pero la excitación era más fuerte. Cuando por fin se corrió, el agua arrastró su leche espesa, y yo me quedé temblando, preguntándome si alguien nos había visto. Al salir, su mirada era de satisfacción, pero también de alivio al ver que estábamos solos.