Tres osos salvajes en un reto de pollas sin condón
No me esperaba que Teddy Torres aceptara el desafío, pero ahí estaba, retando a Alex Tikas a ver quién aguantaba más sin correrse primero. Los dos cuerpos sudados chocaban con fuerza, las manos de Teddy marcaban los músculos de Alex mientras sus lenguas se enredaban en un 69 que dejó a los dos jadeando. Alex, con su polla tatuada y peluda, la hundió hasta las pelotas en el culo de Teddy, que gemía como un animal mientras le clavaba los dedos en la espalda. Teddy no se quedó atrás: le dio la vuelta, lo empotró contra la pared y le metió la lengua hasta la garganta mientras su verga gruesa le abría el culo sin piedad. Los dos se retaban con cada embestida, cada gemido, cada gota de sudor que caía sobre la piel del otro. Alex le mordió el cuello a Teddy cuando sintió que su polla se hinchaba, pero Teddy no se rindió: lo agarró del pelo y lo obligó a chupársela hasta que le llenó la boca de leche. Al final, los dos quedaron temblando, pero Teddy sabía que la próxima vez sería peor.