Puka Shell Dude domina al twink con su polla gruesa y lo obliga a obedecer
La habitación huele a aceite de masaje y sudor fresco, las luces tenues dibujan sombras en los músculos tensos de Puka Shell Dude mientras se acerca al twink tembloroso en la cama. Él sabe que esto no es un simple juego: es venganza por el otro hombre que lo tuvo antes, y ahora va a demostrar quién manda. Con un movimiento rápido, lo gira boca abajo y le separa las nalgas con fuerza, dejando al descubierto su culo apretado y rosado. El twink gime cuando siente el peso de Puka Shell Dude sobre su espalda, la polla dura presionando contra su entrada sin piedad. 'Abre bien, putita', gruñe mientras escupe en su agujero y empuja de una estocada, haciendo que el chico arquee la espalda con un grito ahogado. Las embestidas son profundas, cada movimiento lo clava hasta las pelotas, y el sonido húmedo de la carne golpeando resuena en la habitación. El twink llora de placer y dolor, pero no puede resistirse a los dedos de Puka Shell Dude enredados en su pelo, tirando hacia atrás para que lo mire mientras lo penetra sin descanso. 'Dime que eres mío', exige, y el twink solo puede balbucear entre gemidos, 'Soy tuyo...'. La escena dura más de 10 minutos, con Puka Shell Dude cambiando de posición, levantando las piernas del twink para hundirse aún más, hasta que por fin se corre dentro de él con un gruñido animal. El semen caliente llena su culo, y el twink se queda temblando, exhausto pero satisfecho. Afuera, el otro hombre que lo tuvo antes escucha los gritos ahogados desde el pasillo y aprieta los puños, sabiendo que ya no le pertenece.