Obrero negro empotra polla gruesa en culo sumiso
Durante la pausa del mediodía Fernando Devil ordena al joven blanco arrodillarse sin protestar. El obrero negro desabrocha el pantalón y saca su polla gruesa y oscura que el muchacho debe lamer de inmediato. Con la mano firme sujeta la nuca y empuja hasta que la garganta se abre y los gemidos ahogados llenan el cuarto. El blanco obedece cada orden y suplica permiso para tragar saliva mientras la polla late contra su lengua. Luego Fernando Devil lo gira contra la pared y separa las nalgas con fuerza para escupir sobre el ano apretado antes de hundirse de una estocada completa. El joven tiembla y pide permiso para moverse mientras el negro lo sujeta por las caderas y marca el ritmo lento y profundo. Cada embestida hace que el culo blanco se abra más y los sonidos húmedos resuenan en la habitación vacía. Fernando Devil le prohíbe tocarse y lo obliga a repetir en voz alta que su culo pertenece a esa polla negra. Tras varios minutos de control total el obrero se corre dentro por primera vez llenando el recto con semen caliente y espeso. Sin sacar la polla lo mantiene inmóvil y le advierte que la segunda ronda será más larga y exigente. En más de 34 minutos de escena el joven blanco aprende a suplicar cada chorro y a mantener el culo abierto para la siguiente carga. La próxima vez Fernando Devil traerá a otro compañero para que el sumiso demuestre cuánto puede aguantar antes de desmayarse de placer.