Johnny Ford y Dmitry Simonit follan como perros en secreto
Los vi desde el pasillo, sus cuerpos sudorosos pegados contra la pared, las respiraciones entrecortadas mientras Johnny Ford le metía los dedos en el culo a Dmitry Simonit antes de arrodillarse y chuparle la polla con ganas. Sabían que no debían, que alguien podía pillarlos, pero el deseo prohibido los volvía locos. Dmitry gimió cuando Johnny le hundió la lengua hasta la garganta, tragando cada gota de saliva que brotaba de su verga hinchada. Luego lo empujó contra el sofá, le bajó el jockstrap y le abrió las nalgas con las manos, escupiendo en su agujero antes de clavársela de una estocada. Dmitry arqueó la espalda, mordiéndose el labio para no gritar, mientras Johnny lo empotraba sin piedad, sus pelotas chocando contra su culo cada vez que lo penetraba hasta las pelotas. El sudor les corría por la espalda, mezclándose con el olor a sexo y piel caliente. Cuando Johnny se corrió dentro de él, Dmitry sintió el chorro caliente llenándole el culo, y luego, sin fuerzas, vio la mancha húmeda que dejaron en el sofá.