Marcelo Leandro la chupa con piercings y polla enorme
El sonido de los anillos de sus tetillas chocando contra mi polla me volvió loco desde el primer lametón. Nunca imaginé que Andrew Connor tuviera esos piercings ocultos bajo la camiseta, pero cuando se arrodilló frente a mí, el metal frío rozando mi verga me hizo gemir como un animal. Sus labios carnosos tragando mi polla gruesa, el anillo de su lengua jugueteando con mi glande, me volvieron un puto salvaje. Le agarré el pelo, empujando su cabeza hasta que mi verga golpeó su garganta, sintiendo cómo se atragantaba con cada embestida. Sus ojos llorosos y la saliva escurriéndose por su barbilla me encendieron más, y cuando metí los dedos en su culo apretado, su gemido ahogado me confirmó que le encantaba. De repente, noté que su polla también estaba dura, y al verla tatuada y con un piercing en el glande, perdí el control. Lo empujé contra la pared, chupando su verga mientras él me masturbaba con fuerza, hasta que sentí cómo su leche caliente me salpicaba el pecho. En ese momento, mi polla explotó dentro de su boca, llenándole la garganta con mi corrida espesa, y su cuerpo tembló al tragarla entera.