Rob Piper domina al joven Jay Jr en un polvo negro caliente
Yo sabía que Jay Jr era un putito sumiso desde que lo vi por primera vez, pero nunca imaginé que me lo iba a follar así, con esa polla dura y negra que me hizo gemir como una perra en celo. Todo empezó cuando me lo encontré en su habitación, vestido con esas medias de red que le marcaban el culo perfecto, y no pude evitar ordenarle que se arrodillara frente a mí. 'Chupa, puto', le dije mientras le agarraba del pelo, y él obedeció como un perrito, metiéndose mi verga hasta la garganta mientras sus manos temblaban. Sentí cómo su boca caliente me envolvía, cómo su lengua jugaba con mi glande, y no tardé en empujarle contra la cama, levantándole las piernas para empotrarle de una estocada. Su culo apretado me recibía con un gemido ahogado, y cada vez que le clavaba la polla hasta las pelotas, él gritaba pidiendo más, suplicando que no parara. Le hice rogar, le humillé, le obligué a decir que era mi puta, y solo entonces le dejé correrse, llenándole el culo de leche mientras se retorcía bajo mi peso. Al terminar, vi cómo su tanga de encaje negro yacía hecho jirones en el suelo, manchado de sudor y semen.