El vecino de al lado me hizo gemir como nunca con su polla grande
La luz del atardecer entraba por la ventana mientras yo me paseaba por mi cuarto en ropa interior, sabiendo que él me miraba desde la casa de al lado. Siempre me ponía algo ajustado, un short que marcaba bien mi culo, y me acercaba a la ventana solo para provocarlo, rozando el vidrio con los dedos mientras lo veía fijarse en mis tetas. Un día, después de enviarle fotos de mi coño mojado, no pudo aguantar más y vino a tocar mi puerta. Bigdick gh entró con esa mirada de hambre y me empujó contra la pared, metiendo su mano entre mis piernas antes de que pudiera decir nada. Sus dedos gruesos me abrieron de golpe, y yo gemí fuerte cuando los hundió hasta que mis muslos temblaron. Me cargó sobre la cama en más de 11 minutos de escena, y yo le clavé las uñas en la espalda mientras me empotraba contra el colchón, sintiendo cómo su verga me llenaba entera de golpe. Cada vez que me penetraba, sus caderas chocaban contra las mías, y yo arqueaba la espalda, pidiéndole que me diera más duro. Cuando por fin se corrió dentro de mí, sus gemidos me hicieron estremecer, y yo apreté los muslos alrededor de su cintura, sintiendo cómo su leche me quemaba por dentro. Justo cuando creía que no podía más, me volteó y me hizo chupársela otra vez, hasta que me obligó a tragar todo lo que le quedaba.