Gangbang interracial duro con dee y Jack Vegas
Esa tarde en el motel, yo sabía que no iba a salir de ahí sin que me reventaran el coño. Llevaba días provocando a Jack Vegas con fotos de mi culo apretado y mis labios chupando pollas, hasta que el muy cabrón me agarró del pelo y me dijo que ya era suficiente. Eddie Jaye me desnudó ahí mismo, me abrió las piernas y me metió los dedos mientras yo gemía como una perra en celo. No tardó en llegar el primero, empotrándome contra la pared con esa polla negra que me estiraba el coño hasta hacerme llorar. Jack se acercó, me agarró de las tetas y me obligó a chupársela mientras Eddie seguía follándome por detrás. Sentía cómo me llenaban de leche, cómo me corrían dentro sin piedad, y yo solo podía gritar pidiendo más. Cuando creí que no aguantaría otro, apareció el tercero, y entonces sí que me convirtieron en su puta personal. Me usaron en todas las posiciones, me rellenaron de semen hasta que me salía por los muslos, y yo, como una zorra adicta, no paraba de pedir que me empotraran más fuerte.