Jessica Malone se entrega al culo con Mr. Anderson
El sonido de mi respiración agitada llenaba la habitación mientras me mordía el labio, sintiendo cómo el plug anal me preparaba para lo que vendría. Sabía que esto estaba mal, que no debería desearlo tanto, pero cada vez que Mr. Anderson me miraba con esa sonrisa de depredador, mi coño se mojaba sin remedio. Te voy a contar cómo fue: primero me arrodillé frente a él, chupando esa polla gruesa hasta que estuvo tan dura que dolía, y luego me dio la vuelta, empujándome contra el colchón con su peso. Sentí el primer empujón de su verga en mi culo, y gemí tan fuerte que me tapé la boca, pero él no paró, solo me agarró de las caderas y me embistió más duro, más profundo, hasta que mi agujero se abrió como nunca. Me encantaba cómo me usaba, cómo me hacía sentir sucia y pervertida, y cuando me dijo que me corría en el culo, supe que no podía negarme. Cada estocada era más brutal, más salvaje, y cuando por fin me llenó entera, grité su nombre como una puta en celo, sabiendo que esto era lo más prohibido que había hecho, pero sin poder parar. El calor de su leche dentro de mí me hizo temblar, y justo cuando iba a decir algo, él me dio una nalgada tan fuerte que el sonido resonó en toda la habitación...