Katie Cai cuenta cómo dos pollas la destrozaron juntas
El aroma del aceite caliente sobre mi piel delgada me recorrió entero desde el primer roce y me dejó sin aliento durante días de miradas robadas que no llevaban a nada. Gi Joey y Kai Jaxon sabían exactamente lo que yo quería y esperaban el momento exacto para romper esa tensión que crecía entre los tres hasta volverse insoportable. Te voy a contar paso a paso cómo empecé a chuparles las pollas gruesas mientras uno de ellos me metía un dildo grueso en el coño ya mojado y me obligaba a gemir con la boca llena. Sus dedos exploraban cada parte de mi cuerpo flaco mientras yo me ponía a cuatro patas y sentía la primera polla entrar despacio hasta que las caderas chocaron contra mi culo redondo. Cambiamos a vaquera invertida y luego a misionero con las piernas abiertas del todo para que Kai Jaxon me comiera el coño mientras Gi Joey me follaba la garganta hasta hacerme arcadas. El dildo seguía vibrando dentro de mí cuando me colocaron de lado y uno de ellos me penetró por detrás con embestidas rápidas que me hicieron gritar sin control. En más de 10 minutos de escena probamos cuchara y de pie contra la pared hasta que mis labios carnosos del coño quedaron hinchados y sensibles al tacto. El que quedó fuera al final soltó un gruñido bajo y se corrió sobre mis pies mientras los otros dos seguían moviéndose dentro de mí.