Ross Shop se masturba con medias y te lo regala en vivo
Tus ojos se clavan en esas medias que resbalan por sus muslos mientras ella se agarra el coño con una mano y el dildo con la otra, imaginando que es tu polla la que la parte en dos. Te la chupa con los ojos cerrados, gimiendo como si fuera la primera vez, pero sabes que Ross Shop lo hace para joderle la cabeza a ese ex que la dejó tirada. Sientes cómo el vibrador le roza el clítoris hinchado, cómo sus dedos se hunden en su coño mojado hasta que el orgasmo la hace arquearse, los muslos temblando. Te corre el semen en la cara mientras grita tu nombre, no el de él, y te encanta que te use para vengarse. Al final, la media izquierda queda enredada en su tobillo, manchada de su jugo y tu leche, como prueba de que hoy le ganaste a ese hijo de puta.