Komi san se deja empalar por Shuuko en una noche de desenfreno
Komi san no podía creer lo que estaba pasando cuando Shuuko la invitó a su casa para una noche de películas, pero en cuanto cerraron la puerta, la cosa tomó un rumbo completamente diferente. Shuuko, con una polla enorme que hacía agua, empezó a manosear los pechos firmes de Komi mientras le susurraba al oído lo mojada que estaba su puta coño. La chica no pudo resistirse y se dejó caer de rodillas para chupar esa verga dura como una piedra, gimiendo cada vez más fuerte mientras la saliva le caía por los labios. Shuuko, sin perder tiempo, la levantó como una pluma y la empotró contra la pared, clavándole esa polla hasta el fondo mientras Komi gritaba de placer. Cada embestida era más brutal que la anterior, y cuando sintió que su coño ardía de tanto follar, explotó en un orgasmo que le hizo temblar las piernas. Shuuko, sin sacarla, la giró y le dio por detrás como un animal, golpeando ese culo redondo hasta que al fin se corrió dentro con un gruñido de satisfacción. Las sábanas estaban empapadas, y Komi, jadeando, sabía que esa noche no iba a olvidarla tan fácil.