La secretaria caliente le da un footjob al jefe con sus tacones
La oficina se quedó en silencio cuando Vitoria entró con sus tacones de aguja, moviendo sus pies descalzos bajo el escritorio mientras el jefe no podía apartar la vista de sus tobillos. Sus dedos se enredaron en los calcetines de él, rozando la polla dura que ya se marcaba bajo el pantalón, y el tipo no pudo evitar gemir cuando ella empezó a frotar sus pies desnudos contra su entrepierna. La puta sabía exactamente cómo volverlo loco, lamiendo sus dedos después de acariciar su verga, mientras él se retorcía en la silla, jadeando como un perro en celo. Sus tacones se hundieron en el suelo cuando ella se inclinó para chupar sus pies, mordisqueando los dedos con los labios pintados, y el jefe no aguantó más, agarrando su polla para correrse sobre sus pies perfectos. El semen caliente goteó entre sus dedos, y ella lo esparció por sus pies, gimiendo de placer al sentir el líquido espeso en su piel. El jefe se derritió cuando ella se arrodilló para lamer su corrida, chupando cada gota con la lengua, mientras sus tacones se clavaban en su espalda, marcando su territorio. La oficina olía a sexo y sudor, y nadie se atrevió a interrumpir el footjob más caliente que habían visto.