Lararussiandoll se unta aceite en sus tetas perfectas
"Llevo semanas con esta tensión que me quema por dentro", confesó Lararussiandoll mirándome con los ojos entrecerrados. Cada encuentro casual en el edificio dejaba un rastro de miradas que duraban demasiado y respiraciones entrecortadas cuando nos cruzábamos. Hoy la espera terminó y ella vertió el aceite tibio directamente sobre sus tetas perfectas, dejando que el líquido resbalara por la piel hasta cubrir los pezones hinchados. Con las palmas abiertas extendió el aceite en círculos lentos, apretando la carne suave y pellizcando los pezones para que brillaran bajo la luz. Sus dedos bajaron hasta el coño ya resbaladizo y empezó a frotar el clítoris con movimientos precisos mientras me contaba cómo se había tocado imaginándome cada noche. En más de 11 minutos de escena sus gemidos subieron de tono hasta convertirse en gritos agudos cada vez que introducía dos dedos dentro de sí misma. El aceite y los jugos se mezclaban en su piel y ella arqueaba la espalda para que viera cómo sus tetas rebotaban con cada embestida de su propia mano. El olor a sudor y loción llenaba el aire mientras aceleraba el ritmo y apretaba los muslos alrededor de sus dedos. Su cuerpo entero tembló cuando el orgasmo la alcanzó de golpe y dejó escapar un gemido largo y roto que llenó toda la habitación.