Tetas gigantes en el centro comercial: parte 2
Te voy a contar cómo fue el día que me puse este top ajustado para provocar a los hombres en el centro comercial, ¿te imaginas la tensión cuando todos me miraban las tetas enormes rebotando con cada paso? Llevaba semanas preparando este outfit, sabiendo que las miradas lascivas de los desconocidos me pondrían más caliente que nunca. Las tetas me pesaban tanto que los tirantes del sujetador se me clavaban en la piel, pero no me importaba, porque cada paso era una provocación. Un tipo alto con una polla que se notaba enorme en los pantalones no pudo evitar seguirme, y cuando me detuve frente a un escaparate, sentí su aliento en mi nuca. Sin pensarlo, me di la vuelta y le agarré la mano para llevarlo al probador más oscuro. Le bajé los pantalones y me arrodillé para chuparle la verga dura hasta que empezó a gemir, pero yo quería más. Lo empujé contra la pared y me subí a él, hundiéndome su polla hasta que mis tetas le golpeaban la cara. Cada embestida hacía que mis pezones rozaran su pecho, y cuando me corrí, el tipo se quedó mirando mis tetas temblorosas, sabiendo que nunca olvidaría cómo se sintió estar dentro de mí.