Shanelle Savage se venga con su polla enorme
El sofá de cuero negro crujía bajo mi peso mientras me retorcía, sintiendo cómo mi coño palpitaba de rabia y lujuria. Él había sido mío primero, pero ahora era Eric John quien me tenía entre sus brazos, sus manos grandes apretando mis tetas gordas mientras yo gemía como una perra en celo. Me encantaba cómo me miraba, como si fuera la única mujer en el mundo, mientras yo le clavaba las uñas en la espalda, marcándolo como él había marcado a otro. Mi culo gordo rebotaba contra sus muslos, y cada embestida me hacía gritar más fuerte, sintiendo cómo su verga gruesa me partía por la mitad. Quería que supiera que yo también podía ser insaciable, que podía tomar lo que me daban y darlo mejor. Mis pezones duros rozaban su pecho mientras me empalaba una y otra vez, sintiendo cómo mi coño se apretaba alrededor de su polla, como si no quisiera soltarla nunca. Él gruñía, sus dedos hundiéndose en mis caderas mientras me levantaba y me bajaba, haciendo que mi culo gordo golpeara contra su vientre. En más de 13 minutos de escena, no hubo un segundo de descanso, solo gemidos, sudor y placer descontrolado. Cuando sentí que iba a correrme, apreté mis muslos alrededor de su cintura, sintiendo cómo su verga latía dentro de mí, lista para explotar. Y entonces, con un grito ahogado, lo sentí vaciarse dentro de mí, su leche caliente llenándome mientras yo me estremecía de placer, sabiendo que esta vez, yo había ganado.