Las ladronas se follan al policía para evitar la cárcel
El sonido de sus tacones resonó en el pasillo cuando Aria Carson se acercó, sus tetas grandes balanceándose bajo el vestido ajustado que había elegido ex profeso para provocarme. Llevaba semanas mandándome fotos mojadas, rozándose contra mí en el supermercado, y ahora estaba aquí, con su amiga Jasmine Wilde, ambas temblando cuando les dije que las había visto robar. No me resistí cuando Aria se arrodilló y me sacó la polla, chupando con esa boca experta mientras su amiga se desnudaba, mostrando su coño depilado y brillante. Le di la vuelta a Jasmine contra el escritorio, le separé las nalgas y le metí los dedos hasta que gimió, luego le clavé la verga de una estocada, sintiendo cómo su culo apretado me envolvía. Aria se subió encima de mí, montándome mientras me agarraba las tetas, gimiendo cada vez que mi polla le rozaba el punto G. Billy Boston apareció entonces, y entre los dos las empotramos contra la pared, follándolas por turnos mientras sus gritos llenaban la oficina. Aria me miró con esos ojos de puta cuando le corrí dentro, y Jasmine se mordió el labio cuando Billy le llenó el coño de leche espesa. Las dos seguían temblando cuando...