Latina Hunter me domina mientras mi ex mira
Nunca olvidaré la mirada de mi ex cuando vio a Latina Hunter empotrándome contra la pared, su polla enorme entrando hasta hacerme gemir como una perra en celo. Lo hice para humillarlo, para que viera cómo otra mujer me hacía sentir lo que él nunca pudo. Cada embestida era un recordatorio de que mi coño ya no le pertenecía, que ahora era de ella, de su boca chupando mis pezones, de sus dedos apretándome el culo mientras me follaba sin piedad. Sentía su piel sudorosa contra la mía, el sonido de sus caderas chocando contra las mías resonando en toda la habitación. Mi ex no podía apartar la vista, y eso me encendía más, me hacía apretar más fuerte las piernas alrededor de su cintura, pedirle que me diera más duro, que me llenara hasta que no pudiera respirar. Cuando por fin se corrió dentro de mí, grité tan fuerte que hasta los vecinos debieron escucharme, y solo entonces me di cuenta de que mi ex ya no estaba, pero su mirada de odio y deseo me acompañó hasta el final.