Luna quiere ser tu waifu y hará lo que sea por venganza
Empotro a Luna contra la pared mientras sus gemidos rebotan en las paredes, mi polla entrando y saliendo de su coño mojado sin piedad. Ella se retuerce, sus tetas saltan con cada embestida, y sé que lo hace para joderle la cabeza a su ex, pero hoy soy yo quien la domina. Sus uñas se clavan en mi espalda mientras la penetro hasta que sus caderas chocan contra las mías, sintiendo cómo su coño se aprieta alrededor de mi verga. La volteo de golpe, metiendo mi polla hasta las pelotas en su culo, y ella grita, pero no para que pare, sino para que la folle más fuerte. Sus nalgas perfectas rebotan contra mi vientre mientras la embisto sin descanso, escuchando cómo su respiración se acelera y sus gemidos se vuelven más desesperados. La corro hasta que su cuerpo tiembla, y cuando me corro dentro de ella, su ex ni siquiera sabe que su lugar ya lo ocupó otro. El tipo que la dejó se arrepentirá cuando vea cómo su ex se retuerce bajo mi cuerpo, empapada y satisfecha, mientras yo me limpio la polla con su propia ropa.