Madrastra rubia quiere que su hijastro la deje preñada
—'No te contengas, lléname hasta que me corra en las entrañas'— le susurré a Joshua Lewis mientras le clavaba las uñas en la espalda. Llevaba meses viendo cómo mi exmarido le hacía ojitos a esa zorra de su oficina, y ahora iba a cobrarme con la polla de mi hijastro. Me subí a horcajadas sobre él, sintiendo cómo su verga dura como roca me abría de par en par, y empecé a cabalgarlo como una puta en celo, gimiendo cada vez que sus caderas chocaban contra las mías. Quería que me empotrara contra el sofá, que me partiera en dos con cada embestida, que me llenara hasta que su leche caliente me rebosara. 'Así, más fuerte, hazme tuya'— le ordené, arqueando la espalda para que sus manos me agarraran los pechos mientras me penetraba sin piedad. El sonido de nuestros cuerpos chocando resonaba en la habitación, y cuando sentí que su polla se hinchaba dentro de mí, supe que estaba a punto de correrse. 'Dámelo todo, hijastro, déjame preñada'— le supliqué, y entonces explotó dentro de mí, llenándome hasta que su semen me rebosó por los muslos. Ahora, mientras me limpio con los dedos, solo pienso en cómo mi ex se va a enterar de que su hijastro me ha dejado embarazada.