Madrastra Sarah Black acepta la polla de su hijastro en la cama
El calor pegajoso de su piel contra mi culo me sacó de un sueño ligero en la cama compartida. Durante todo el día había provocado a Angel Cruz a propósito con ropa ajustada que marcaba mi culo redondo y fotos enviadas al baño. Me moví despacio rozando mi trasero contra su cuerpo mientras fingía ajustar las sábanas. Su respiración cambió y sentí cómo su mano subía por mi muslo hasta llegar a mi coño ya húmedo. Me di la vuelta mirándolo a los ojos y le susurré que ya no aguantaba más la espera. Angel Cruz me empotró de lado primero con embestidas profundas que hacían que mis tetas pequeñas rebotaran. Cambiamos a mí encima moviendo las caderas en círculos para que su polla rozara cada parte sensible de mi interior. Gemí fuerte cuando me dio la vuelta y me folló a cuatro patas sacudiendo mi culo grande contra sus caderas. En más de 12 minutos de escena llegué al clímax contrayendo el coño alrededor de él hasta que se corrió dentro. Al final quedó su camiseta tirada en el suelo con una mancha húmeda.