Mi hermana menor me pidió que le diera agua y terminó con mi polla en su boca
Salí a trotar con mi hermana menor porque me dijo que estaba muy cansada y que necesitaba hidratarse, pero cuando llegamos a mi casa, la muy puta me miró con esos ojos de zorra y me pidió agua con una voz que me puso la verga dura al instante. Le serví un vaso, pero en vez de beber, se acercó y me empezó a chupar el cuello mientras sus manos bajaban hasta mi entrepierna. La agarré del culo y la empujé contra la pared, metiendo mi lengua en su boca mientras ella gemía como una perra en celo. Le arranqué la ropa hasta dejarla en tanga, y cuando vi su coño bien mojado, no pude resistirme y la levanté para empotrarla contra la pared mientras la follaba duro. Sus tetas rebotaban con cada embestida, y sus gritos de puta resonaban en toda la casa. Cuando ya no aguanté más, la tiré en el suelo y le corrí toda la cara, dejando mi leche bien espesa en sus labios. Se limpió con los dedos y se los chupó, mirándome con esa sonrisa de zorra que me vuelve loco.