Primas lesbianas se empotran con consolador en casa
Las dos primas llevaban semanas coqueteando en las fiestas familiares, pero esa noche en el baño todo explotó... Anjali, la morena de pelo corto, le arrancó la ropa interior a Priya con los dientes mientras le susurraba al oído lo que llevaba meses deseando hacerle. Priya, la rubia de tetas naturales y culo prieto, jadeó cuando sintió los dedos de su prima hundirse entre sus pliegues, ya empapados de lujuria. Anjali no perdió tiempo y le clavó dos dedos dentro mientras le chupaba los pezones hasta dejarlos duros como piedras, haciendo que Priya gritara de placer. La morena sacó un consolador grueso de debajo de la toalla y se lo pasó por el clítoris a su prima, quien se retorció de anticipación. Priya le agarró el pelo corto y la acercó para besarla con lengua, sintiendo cómo su prima le mordisqueaba el labio inferior mientras le susurraba groserías al oído. Anjali la empujó contra el lavabo y, sin avisar, le introdujo el consolador de golpe, arrancándole un gemido gutural que resonó en las paredes del baño. Priya le clavó las uñas en las caderas mientras su prima la empotraba contra el espejo, sintiendo cómo el plástico duro le llenaba cada centímetro de la vagina hasta hacerla temblar. Los gemidos se mezclaban con el sonido del agua corriendo y los cuerpos chocando, hasta que Priya no pudo aguantar más y se corrió con espasmos violentos, mojando el consolador y la mano de Anjali. La morena no se detuvo ahí y, con una sonrisa perversa, le ordenó a Priya que se arrodillara y se la chupara como una buena prima sumisa, mientras ella se recostaba en el suelo para seguir disfrutando del espectáculo.