Mi hermanastro me regala su polla dura en mi cumpleaños y me la clava
El muy cabrón de mi hermanastro se apareció con una caja de regalo en mi cumpleaños, pero en vez de dulces, tenía su verga bien dura y goteando. La puta me la sacó y me la restregó en la cara, oliendo a macho caliente, y yo me puse tan cachonda que le arranqué el pantalón de un tirón. Me arrodillé en el suelo y me metí esa polla enorme hasta la garganta, chupando con fuerza mientras él me agarraba el pelo y me empujaba más adentro. Cuando ya no aguanté más, me puse de espaldas y me incliné sobre la mesa, levantando el culo para que me la clavara bien duro. El muy cerdo me agarró las nalgas y me abrió el coño con los dedos antes de meterme toda la verga de una sola embestida, haciendo que gritara como una puta en celo. Cada vez que me embestía, sentía cómo su polla me llenaba hasta el fondo, rozándome las paredes del coño mientras yo gemía sin control. El muy hijo de puta no paraba de metérmela, moviendo las caderas con fuerza hasta que me corrió adentro, llenándome de leche caliente mientras yo me retorcía de placer. Al final, quedamos los dos jadeando, con mi coño bien mojado y su polla todavía dura, listos para otra ronda.