Michael Fly le destrozó la garganta con su polla gorda
Chupando con desesperación, Sansa Snow sintió cómo la verga enorme de Michael Fly le llenaba la boca mientras sus labios se estiraban hasta doler. Nunca había imaginado que un pene tan grueso pudiera caberle entero, pero ahí estaba, latiendo contra su garganta mientras se ahogaba en saliva. La sorpresa la dejó quieta por un segundo, sintiendo cómo cada centímetro se hundía más, hasta que sus ojos se humedecieron y el sonido de sus arcadas resonó en la habitación. Michael, notando su reacción, agarró su cabeza con fuerza y empezó a follarle la boca sin piedad, empujando hasta que su pelito rubio rebotaba con cada embestida. Ella no podía creer lo grande que era, pero su coño ya estaba ardiente, imaginando cómo se sentiría tener esa polla monstruosa dentro de su pequeño agujero. En más de 15 minutos de escena, Michael no dejó que respirara, alternando entre hacerle tragársela entera y escuchar sus gemidos ahogados cuando se la sacaba para restregarla contra sus mejillas sonrojadas. Sansa, aunque le dolía, no podía parar de lamerlo, descubriendo que le encantaba cómo su saliva brillaba en toda esa carne gruesa. Cuando Michael por fin se corrió, llenándole la boca hasta el borde, ella tragó con dificultad, saboreando cada gota mientras pensaba que nunca había probado algo tan salado y caliente. Al terminar, lo único que cruzaba por su mente era cuánto le ardían los labios, pero también cuánto quería tenerlo otra vez adentro.