Puta con tatuajes se deja romper el culo y llenar de leche
Ella llegó con ese short ajustado que apenas cubría su culito redondo y tatuado, moviéndose como una perra en celo cada vez que se inclinaba para recoger algo del suelo. Él no aguantó más y la empujó contra la pared, arrancándole la ropa con las manos temblorosas mientras le mordía los pezones duros. Su coño ya estaba chorreando cuando él le metió los dedos, pero ella solo gemía '¡Más fuerte, más fuerte!' mientras se frotaba contra su polla dura como una roca. La giró de golpe, le abrió las nalgas y le escupió en el ojete antes de clavársela hasta el fondo, haciendo que gritara como una loca. Cada embestida era más brutal, sus bolas golpeaban contra su clítoris hinchado mientras ella se agarraba a la mesa para no caerse. Él la agarró del pelo, tirando hacia atrás mientras la follaba como un animal, sintiendo cómo su culo apretado lo apretaba como un tornillo. Cuando ya no pudo más, le dio una nalgada fuerte y se corrió dentro de ella, llenándole el culo de leche caliente mientras ella se retorcía de placer. Se quedaron así un rato, jadeando, hasta que él sacó su polla flácida y vio cómo su semen le escurría por los muslos. Ella solo sonrió, limpiándose con los dedos y chupándolos con los ojos cerrados.