Puta Xxl se sacude ese culazo mientras la azotan como perra
El cuarto estaba iluminado con luces tenues, pero no lo suficiente para esconder las marcas rojas que ya tenía en el culo por el spankeo de antes. Me puse los pantys de red negra sabiendo que eso lo volvería loco, y cada vez que me movía, el chasquido de mi culo contra ellos sonaba como un disparo. Cuando empecé a twerkear frente a él, vi cómo se le ponía la polla dura de golpe, pero no me dejó tocarla. Me dijo que primero tenía que probar ese culo mojado que tanto le gustaba, y me obligó a agacharme a cuatro patas mientras me jalaba las nalgas para abrirme bien. Sentí sus dedos rozando mi coño antes de darme una nalgada tan fuerte que gemí, y cuando empujó el dildo hasta que las caderas chocaron, supe que no iba a aguantar mucho. Cada embestida me hacía chocar contra la cama, pero no dejé de mover ese culazo para provocarlo, sabiendo que el sonido de los golpes lo estaba volviendo loco. Me aferré a las sábanas cuando sentí venir el orgasmo, pero él no se corrió conmigo, solo se rio y me dijo que la próxima vez me haría gritar más fuerte. Y yo ya sé que cumplirá su promesa.