Rose y Melody exigen que Lucky saque su verga gruesa para chuparla y montarla juntas
Rose y Melody no podían aguantar más la polla de Lucky, gruesa y palpitante, que ya les tenía el coño ardiendo de deseo. Las dos putas se arrodillaron frente a él, abriendo bien la boca para meterse la verga hasta el fondo, tragando saliva mientras sus lenguas jugaban con el glande hinchado. Melody, con su culo respingón, se subió primero, empalándose hasta el fondo mientras gemía como una perra en celo, sintiendo cómo la polla la llenaba por completo. Rose no se quedó atrás, metiendo sus dedos en su coño mojado antes de montar a Lucky con fuerza, rebotando sus pequeñas tetas mientras él le agarraba las caderas con fuerza. Los tres sudaban, los gemidos se mezclaban con los golpes de carne contra carne, hasta que Lucky no pudo más y se corrió en el rostro de Rose, manchando su piel con su leche espesa. Melody, sin perder tiempo, se inclinó para lamer el semen de su amiga, disfrutando el sabor salado antes de que Lucky, aún duro, la penetrara por detrás en perrito, embistiendo con fuerza hasta que otra corrida caliente le llenó el culo. Las dos putas quedaron exhaustas, con los coños y culos bien llenos, sabiendo que esa noche no sería la última.