Sasha Earth se deja empotrar por la máquina de follar hasta correrse
Ajusto las correas de la máquina y empiezo a moverla, viendo cómo Sasha Earth se retuerce con cada embestida que le clava el dildo en el culo. Le ordeno que no se mueva, que aguante hasta que yo le diga, y sus gemidos se vuelven más agudos cuando aumento la velocidad. El sonido de su culo apretado tragándose el juguete es música para mis oídos, y cada vez que el dildo llega hasta las pelotas, Sasha gime mi nombre como si le estuviera partiendo en dos. Le digo que se toque la polla, que se corra solo con el culo lleno, y sus manos vuelan hacia su verga mientras su cuerpo tiembla. No le permito parar, le exijo que siga gimiendo, que me pida más, y cuando por fin le doy permiso, se corre como un puto desesperado, con la polla chorreando leche sobre la máquina. El dildo sigue entrando y saliendo, sin piedad, hasta que su culo ya no puede más y se queda temblando, exhausto pero sin dejar de gemir.