Trío con latex caliente y pollas bien duras
El olor a goma quemada llenaba el aire mientras yo me retorcía en el sofá, imaginando cómo sería sentir esas pollas envueltas en latex rozando mi piel. Llevábamos días provocándonos, Riley Brooks y yo, con miradas que prometían más de lo que nuestras bocas decían. Cuando Rick Masters entró en la habitación con esa polla gruesa ya en la mano, supe que no iba a aguantar más. Me arrodillé frente a él y empecé a chupar ese tronco de carne, sintiendo cómo el latex frío se calentaba con mi saliva. Riley no se quedó atrás, metiendo sus dedos en mi coño mojado mientras yo gemía con la polla de Rick hasta la garganta. En más de 11 minutos de escena, me turné entre sus vergas, dejando que me empotraran por turnos, una en el culo y otra en la boca, hasta que no supe dónde terminaba el dolor y empezaba el placer. El latex crujía con cada movimiento, mezclándose con nuestros gemidos y el sonido húmedo de sus pollas entrando y saliendo de mí. Cuando Rick me agarró del pelo para correrse en mi cara, sentí el chorro caliente recorriéndome la mejilla mientras Riley seguía follándome el culo sin piedad. Al final, con el latex pegado a nuestros cuerpos sudados, Riley me miró fijamente y susurró: '¿Crees que esto fue suficiente, o quieres más?'