Trío con mamá africana y su culo enorme
No debería estar aquí, pero el deseo me quemaba las entrañas. Cuando Dabanga me abrió la puerta con esa sonrisa pícara, supe que no había vuelta atrás. Su culo enorme se movía bajo ese vestido ajustado, y Stonazz ya le estaba metiendo mano mientras yo me desabrochaba el pantalón. En menos de un minuto, mi polla estaba enterrada en su coño mojado, y ella gemía como si le doliera lo bien que le quedaba. Treze no se quedó atrás, empotrándole ese culo prieto que rebotaba con cada embestida. Los tres nos enredamos en más de 10 minutos de escena, sudando, maldiciendo entre dientes lo mal que estaba, pero sin parar. Ella se corrió gritando cuando le metí los dedos en el culo mientras Stonazz le reventaba el coño, y yo no aguanté más, vaciándome dentro de ella. La próxima vez será peor, porque ahora ya sabe lo que le gusta.