Veggiebabyy prueba el ovipositor y se moja entera de placer
Él me dijo con voz firme: 'Hoy vas a aprender lo que es un ovipositor de verdad'. Yo me mordí el labio, sintiendo cómo mi coño se contraía de anticipación mientras él sacaba ese juguete retorcido y brillante. Me ordenó que me arrodillara frente a él, con las piernas bien abiertas para que viera lo mojada que estaba. 'No te muevas', gruñó, y sentí el frío del látex entrando en mi coño palpitante, estirándome hasta que los músculos de mi vientre temblaron. Cada empujón me hacía gemir más fuerte, el vibrador zumbando contra mi clítoris mientras él me agarraba de las caderas para controlarme. 'Pide permiso si quieres correrte', me desafió, y yo jadeé, 'Por favor, déjame... no aguanto más'. Él se rio y aceleró el ritmo, el ovipositor golpeando mi punto G con precisión hasta que un chorro caliente salió disparado de mi coño, empapando el suelo. 'Mira cómo te pones cuando te domino', susurró, y yo solo pude gemir, 'Dios, otra vez... no pares...'.