Adam Myst folla a su hermanastra virgen por primera vez
La habitación del fondo de la casa quedaba en silencio total cuando la puerta se cerró con cuidado. Yo estaba recostado en la cama sin imaginar lo que vendría después cuando ella se acercó con timidez. Mi polla ya estaba dura y ella la tomó con la mano para guiarla hacia su entrada apretada. En ese instante descubrí que era virgen porque su coño resistía con fuerza y ella soltó un gemido ahogado de sorpresa al sentir cómo entraba poco a poco. La penetré con movimientos lentos al principio mientras su cuerpo se ajustaba a mi grosor y sus tetas naturales se movían con cada embestida. En más de 11 minutos de escena el ritmo subió y su coño peludo quedó cubierto de jugos mientras follábamos con intensidad y ella me pedía más sin parar. Sentí cómo su interior se contraía alrededor de mi polla sin circuncidar y el placer creció hasta que no pude aguantar más. Me corrí con un chorro abundante que cubrió sus labios carnosos y su vello recortado dejando todo brillante y resbaladizo. Eva Myst se quedó mirando el semen espeso que chorreaba por su coño hinchado con una mezcla de asombro y satisfacción en la cara mientras intentaba recuperar el aliento.