Bailey Wilde se deja empotrar como una sissy sumisa
—Así que esto es lo que te gusta, ¿eh, putita?— le susurras al oído mientras la agarras de las caderas y sientes cómo su culo apretado tiembla bajo tus dedos. Bailey Wilde, con ese cuerpo de trans femenina que te vuelve loco, está arrodillada frente a ti, mordiéndose el labio mientras te mira con esos ojos de gatita en celo. No esperabas que una sissy como ella tuviera ese agujero tan estrecho, pero cuando metes la punta de tu polla gruesa, suelta un gemido ahogado y se arquea hacia atrás, pidiendo más. La sorpresa te recorre cuando descubres que sus paredes internas se ajustan perfectamente a tu verga, como si su culo hubiera sido hecho para ti. La empiezas a follar con movimientos lentos al principio, disfrutando de cómo sus nalgas rebotan contra tus muslos, pero pronto aceleras el ritmo, escuchando el sonido húmedo de tu polla entrando y saliendo de su agujero caliente. Ella grita tu nombre entre gemidos, suplicando que no pares, y cuando por fin te corres dentro de ella, sientes cómo su cuerpo entero se estremece de placer. En ese momento, mientras te inclinas para besar su cuello sudoroso, te das cuenta de que Bailey Wilde no solo es una sissy sumisa, sino que también es la puta más obediente que has tenido entre tus manos. Y lo mejor de todo es que ella lo sabe, porque en su mente solo hay un pensamiento: que esto no ha terminado, que hay mucho más por explorar.