Emylie Drews se deja llenar de leche caliente tras chupar polla
La habitación olía a sudor y lujuria, con las cortinas medio cerradas para que solo se filtrara un haz de luz que iluminaba el cuerpo sudoroso de Emylie Drews. Ella estaba arrodillada en el suelo, con los labios carnosos alrededor de la polla dura de Vagninho, chupando con desesperación mientras sus manos apretaban sus muslos. Él la miraba desde arriba, con una sonrisa de superioridad, disfrutando cada gemido ahogado que escapaba de su garganta. 'No pares, puta', le ordenó con voz ronca, agarrando su pelo para empujarla más adentro. Emylie obedeció, tragando hasta que las lágrimas le nublaron la vista, su coño ya mojado de anticipación. Cuando él la levantó de un tirón y la empujó contra la cama, ella gimió de alivio, pero también de miedo, sabiendo lo que venía. 'Quiero verte llena', dijo él, y sin esperar respuesta, la penetró de una estocada, haciendo que su cuerpo se arqueara con un grito. Cada embestida era más profunda, más brutal, hasta que sus caderas chocaron contra su culo apretado. Ella suplicó, 'Por favor, por favor, déjame correrme', pero él solo rio y aceleró el ritmo, sintiendo cómo su polla se hinchaba dentro de ella. Cuando por fin se corrió, llenándola hasta las pelotas, Emylie tembló, sintiendo el calor de su leche dentro. Él se retiró lentamente, observando cómo el semen goteaba entre sus piernas. Vagninho se limpió la polla con una sonrisa satisfecha, mientras Emylie se quedó temblando, con el cuerpo aún convulsionando de placer.