Catalina Cruz se abre de piernas para más polla
Llevaba días viendo cómo se le marcaban los músculos bajo la camiseta ajustada y no pudo resistirse más: hoy esa morena de curvas explosivas iba a follarse a una bestia con tetas que le rebotaban como globos llenos de leche. Se quitó el top deportivo dejándolas al aire, con los pezones duros como piedras y el coño ya empapado antes de que él le rozara el culo con su verga gruesa y venosa. Le encantaba sentir cómo le apretaba los cachetes carnosos mientras le metía los dedos entre los labios hinchados, probando lo caliente y mojada que estaba por dentro. La primera embestida le arrancó un gemido gutural, su pelvis chocando contra ese culo prieto que pedía a gritos que la empotraran sin piedad, con las tetas botando al ritmo de cada movimiento. Le agarró el pelo negro azabache y le obligó a arquear la espalda mientras le lamía desde el cuello hasta los pezones, mordisqueándole las tetonas que le colgaban como dos sandías maduras. Él no se anduvo con chiquitas: le metió la polla hasta la garganta mientras le apretaba los muslos musculosos, sintiendo cómo se le humedecían las piernas con cada embestida profunda que le llegaba hasta el útero. A ella le encantaba que le hiciera sentir como una perra en celo, gimiendo y suplicando más mientras él le metía los dedos en el coño para estirárselo aún más antes de clavársela hasta el fondo. Los ruidos que salían de su boca eran una mezcla de gritos ahogados y jadeos, con la saliva resbalándole por la barbilla mientras él le follaba el coño a mil por hora, empujando hasta hacerla temblar. Cuando notó que el calor le subía por la espalda supo que no aguantaría mucho más: se agarró a las sábanas con los puños mientras él le metía la polla bien dura hasta las pelotas, sintiendo cómo se le contraía el coño al correrse con un orgasmo brutal que la dejó sin aliento. Él no se detuvo ni un segundo, sacudiéndosela con fuerza contra su culo enrojecido mientras le llenaba las tetas de leche espesa y caliente, dejándola temblorosa y exhausta sobre la colchoneta del gimnasio.